jueves, 27 de septiembre de 2012



Que ya sé que no vas a volver a mi lado, pero me dijeron que luchara por lo que quería y es justo lo que estoy haciendo. Y no, el problema no está en que te fueras, está en que te fuiste con mi amor y ahora ya no sé querer a otro. Y no, el problema tampoco está en encontrar a alguien que quiera pasar el resto de sus días junto a mí, está en que quiero que seas tú. Joder. Vuelve conmigo, tanto no pido. Ahora que no estás duele hasta respirar, pero soy fuerte y sino compruébalo, me superé. Creía que sin ti moría y mírame, aprendí a (sobre)vivir sin ti. Sé que a base de tu ausencia terminaré comprendiendo que a eso que iba a ser para siempre alguien ya decidió ponerle punto y final.

lunes, 27 de agosto de 2012


Con la mirada congelada,  pero más frío el corazón. Quebrada ante mil ilusiones. El hígado reventado por beberme tus recuerdos. Mis ojos sudan por no tenerte. Como consuelo un viejo peluche y un pañuelo. Los ‘te quiero’ empiezan a sonar a cuentos. Ahora en vez de creer en héroes creo en lobos feroces. Mi sonrisa promete volver, pero tú también prometías un siempre, así que no sé si creerle. ¿Nunca digas nunca? ¡Nunca digas siempre! Ahora estudio teorías que expliquen por qué marchaste, compongo noches que algún día tú y yo llegaremos a tocar. Entre putada y putada mi conciencia, diciendo que insista un poco más. Dulces los sueños en los que apareces, amargos los desvelos porque que te vas. Te doy por perdido, ¿y qué decir de mí? Si me encuentro en algún lugar seguro que no aparece en el mapa. Siéntete culpable, todo esto es por ti.

martes, 14 de agosto de 2012



Me hiciste sentir el cielo y ahora no estás, toco el suelo. Quise ser todo en tu vida, desde el motivo de tu sonrisa hasta la última melodía. Terminé siendo nada, fracasé en mi objetivo y me quedé sin tu muy prometido cuento de hadas. Como un cero a la izquierda, ya ni si quiera me recuerdas. Quizá sea eso lo que más me duela, me las aposté todas y ahora sólo quedan secuelas. Eso o que no hubiera otra oportunidad.  Me gustaría saber qué hice para que cambiases de opinión, para que se fueran tus ganas junto a tus promesas. Guardo cada cosa, incluyendo tus textos, quise borrarlos  pero para mí significan más que un simple recuerdo. Ahora no tengo nada que perder, sólo recordarte que sigo aquí, que no me he ido y que cuando quieras puedes volver. Sigo ilusionada, creyendo en otro mañana, en que volverás.

lunes, 6 de agosto de 2012



Es difícil empezar, decirte lo que siento sin más. Llevo toda mi vida oyendo cuentos y creyéndomelos uno a uno. Y llegas tú, rompiendo esquemas y dando un giro a mi vida. Empiezo a hacerme adicta a tu risa aunque por dentro me mate, dando todo lo que tengo pero como todos tengo mis defectos. Y te enfrías, dejas de ser mi héroe y yo rota por dentro sigo luchando. Cambio por ti pero eso nadie lo ve, igual que todo lo que hago. Quejarse es una tontería, sólo queda seguir y decirte que estoy aquí, que aún no me he ido, que sigo siendo tu pececillo aunque con menos orgullo. Porque cuando estás a punto de perder algo que realmente te importa reaccionas, y haces todo por que todo vuelva a ser lo mismo, como siempre. Estoy esperando eso, que volvamos a ser los de antes.